Lurkoi Basetxe Eskola se encuentra en Leorza, pequeña localidad parteneciente al municipio de Arraia-Maeztu, en la comarca de La Montaña Alavesa, que se sitúa al sur de Vitoria-Gazteiz. Pertenece a la junta Administrativa del Real Valle de Laminoria.
La Montaña Alavesa es una de las seis comarcas de que se compone la provincia de Alava. Se sitúa en la zona suroccidental de esta provincia y está separada de la comarca de la Llanada Alavesa, con la que linda al norte, por las cumbres de las sierras de Urbasa, Entzia e iturrieta y por los montes de Vitoria en su zona más oriental(sierras intermedias o centrales), y de La Rioja Alavesa, situada al sur, por las sierras de Toloño y Cantabria(sierras meridionales). Al este linda con la provincia de Navarra y al oeste con Treviño y valles Alaveses.
Su situación geográfica, entre dos importantes cadenas montañosas, confiere a esta zona características transicionales, fundamentalmente de tipo climático, entre las propias de la
Llamada y la zona más mediterranea, que determina un tipo de vegetación diferente al de las comarcas adyacentes. El clima se caracteriza por la abundancia de microclimas, aunque la tendencia general es de inviernos fríos y húmedos y veranos secos con temperaturas templadas.
La Montaña Alavesa presenta una de las densidades de población más bajas del estado, y hay constancia de que la zona ha estado habitada de manera continua desde la edad del hierro, hace 2.500 años.
El Parque Natural de Izki:
Distante dos kilómetros de Leorza se encuentra este parque, paraíso de los senderistas. Hay trazados quince recorridos, al alcance de todo tipo de caminantes. Los más largos son las sendas de los Arrietos (10,3 kilómetros, y tres horas de caminata), Botondela y Marizurieta, Las demás son más cortas, sin apenas pendiente, y en muy pocos casos superan las dos horas de marcha a paso muy tranquilo.
Son paseos ideales para pasar una jornada en medio de la naturaleza que ha sobrevivido a las labores de carboneo y en el siglo XVIII, a los requerimientos de la armada. Los caminantes deben tener en cuenta el agua, puesto que apenas hay fuentes, y que está terminantemente prohibido hacer fuego.
Sobre el bosque de frondosas-roble, hayas, quejigos- destacan varios picos: Kapildui, el más alto, boscoso y verde, y los espolones de San Justi, San Cristóbal y la Muela de San Román. El poco caudaloso arroyo Izki ha sembrado el parque de cañones. La mator parte del espacio de esta preciosa reserva natural está deshabitado. No hay refugios de montaña y la acampada libre está prohibida en toda la zona.
Las 9.143 hectáreas del parque sirven de refugio a más de 150 espécies de vertebrados, como jabalíes y los corzos, muy numerosos en la zona. Entre las aves destaca la presencia del búho real.